miércoles, 1 de mayo de 2013

DE NORTE A SUR


DE NORTE A SUR

Amor mío,
Te beso en la espalda con pasión así
Estando contigo solo pienso en ti
Estoy reviviendo con este descanso
El hermoso encuentro de solo hace un rato
De cuando la magia de abrirse la puerta
Me diste tu aliento de cálida lengua
Y yo de inmediato posé allí en tu cuello
Un beso encendido con olor a sexo
Y subí a tu boca a beber tu fuego
Y por tu nariz chupé tus adentros
Junté los dos labios y al irlos abriendo
Recorrí tus hombros y te empujé a mi lecho
Y bajé en lamida por sobre tus pechos
Mi mano en tu ropa quitando botones
Mi boca danzando sobre tus pezones
Mientras que las tuyas ya iban soltando
Resto de vestido y los dos temblando
Yemas de mis dedos fantasean un piano
Por sobre tu vientre y por tus costados
Siéntome dueño de tu carne y tus huesos
Tus manos comprueban que tuyo es mi cuerpo
Mis dedos navegan en un mar profundo
Siento en cascadas tus intensos flujos
Pasando de largo llego a tus rodillas
Tus muslos cual playa abren sus orillas
Me muestran tu gruta y a pasar me invita
Tus piernas temblando que te tome gritan
Me como tus pies cual manjar divino
Punto en caramelo dicen tus gemidos
Mi boca a tu cueva cual labios con alas
Y  tú con orgasmos me empapas la cara
Mientras convulsiono en un sismo fálico
Llegamos al puerto de este mar tan mágico

                                           Pedro Luis Peña

Esclavo de tus labios


Esclavo de tus labios


Me siento esclavo de tus labios

Pues me persiguen los recuerdos

De succión, de beso

De cuando a tu espalda yo me recuesto

Y tomas mis manos, y chupas mis dedos

Yo tu manjar y tu mi aderezo

Como cubriste los poros del cuerpo

Junto a los quejidos de placer inmersos

Como te prendías, fuerte de mi cuello

Para no perder ningún movimiento

Cadera y cadera, allí en tu convexo

Mi tallo incrustado en tu hermoso huerto

Tu aro de fuego marcándome a hierro

Y yo zambulléndome en tu firmamento

Estamos mojados y los dos sedientos

Llenos de lujuria y deseos recios

Tus flujos llevándome donde no hay más tiempo

Solo de tener el tino perfecto

De orgasminizarnos los dos por completo

Asi como  in crescendo de nuestro concierto 


                                                      Pedro Luis Peña

martes, 30 de abril de 2013

A la orilla de tu ausencia


A la orilla de tu ausencia


En la oscuridad de mis recuerdos
Emerges tu, desnuda y bella
Con tus labios entreabiertos
Me hipnotizas con tu lengua
Enajenada y sedienta
Por mi estaca que se eleva
Hacia tu boca de hembra
Que con tu piel en candela
De éxtasis y de orgasmos
Mil promesas me revelan
Y se confunden mis sendas
La del soñar con tu cueva
Lubricándose entre espasmos
Tan mojada que me quema
Fundiéndonos en caricias
En excitación extrema
Mis sábanas están que gritan
Pues mis caderas se enervan
Y mis manos que descifran
El fuerte vaivén que lleva
A desembocar mi rio
A la orilla de tu ausencia
Amándote más que nunca
Esperándote a que vuelvas

                        Pedro Luis Peña

ESTA NOCHE TU RECUERDO

Esta noche tu recuerdo


Esta noche tu recuerdo
se acentúa aquí en mi cuerpo
en mi lengua se mantienen
tus vaginales esencias     
y cerrando los ojos
de nuevo en mi boca tu vulva
mientras tanto mi asta
tiene tu lengua en bandera
con mis manos
yo me aferro a tus caderas
y en la habitación
hay dos pieles que sudan
que se contornean
en armónica cadencia
y tus jugos se atraviesan al beso
mis temblores y tus orgasmos
me hacen sentir más desnudo
y al saberme así
mas me excito
amor,
no se puede estar más intenso
ni tan armado de deseo y de fuego
que no sé como ahora
tu lengua me electrocuta
al sur de mi vientre
que no hay noción de ni del verbo
entre el poseo y me entrego
o entre el mojado fuego
que de mi sale en erupción
en tu garganta se aloja
así como mi pecho se atraganta
con el néctar de tus entrañas

                              Pedro Luis Peña



ESTOY HIRVIENDO

Estoy Hirviendo


Estoy hirviendo 
tan solo con pensarte
deseando penetrarte
que contenerme no puedo
estan sincronizados
mi piel mi pensamiento
hasta tal punto que te siento
entre mis piernas danzando
estoy hirviendo
y por tus besos temblando 
a tu lengua imaginando
recorrerme hasta mi glande
a mi vez mi lengua arde
y me exige que te explore
que te dibuje y te moje
bien profundo entre tus muslos
y mientras subo a tu cima
a saborear tus pezones
me incruste en todo tu centro
y fundirnos al amarnos
para embriagarnos de besos 
de extasis y de orgasmos
porque por ti estoy hirviendo 
                        
                           Pedro Luís Peña

domingo, 28 de abril de 2013

PODRIAMOS CERRAR LOS OJOS


PODRIAMOS CERRAR LOS OJOS

Podríamos cerrar los ojos, 
al unísono en el tiempo
Y que un vuelo instantáneo 
se concrete en un encuentro
En donde nuestras pasiones 
se enciendan al mismo verbo
Conjugados en la piel 
de dos sudorosos cuerpos
Confundidos los gemidos, 
los jadeos y los tientos
De quien? La lengua que lame, 
de quien? el vaivén intenso
De si es sudor o fluidos 
lo que se absorbe con besos
La sincronía perfecta 
de lo cóncavo y convexo
De un miembro que se zambulle 
en lo frontal o reverso
De si es clímax o es orgasmo, 
sentir desfallecimiento
Sentir esta hermosa duda 
el delicioso tormento
Pues la hoguera está encendida 
con tu leña y con mi fuego

                           Pedro Luis Peña

TE IMAGINAS?


TE IMAGINAS?


Te imaginas?, los dos en cualquier lecho
Tal como llegamos a este mundo
Mis manos apretando tus muslos
En las montañas de tus caderas
Mi piel encendida derritiéndose con la tuya
Y mis labios  posándose en tu cuello
Que tiembla al mismo ritmo que el mío
Mi mano cual paloma en raudo vuelo
Adentrándose en tu nido
Que lo recibe con una tibia humedad de desafío
Gimes con una melodía cercana en mi oído
Mis dedos nadando en tu jugoso rio
Empiezo a recorrerte con mi boca
Solo me detengo un poco a saborearte algún lunar
Un pezón se me enreda con mi lengua
Mi asta ya está lista para que pongas tu bandera
Me pides que la hinque allí en tu huerto
No me resisto más y entro
Tú me aceptas con tu impetu
Y no recuerdo si tú gritas o yo grito
Porque el mundo se me fue por un momento

                                              Pedro Luís Peña